miércoles, 20 de julio de 2016

TERRA Y EL GOLPE DE ESTADO DE 1933

 LA PRIMERA PRESIDENCIA DE TERRA

LAS ELECCIONES DE 1930
En medio de la crisis económica y con la fragmentación partidaria ya mencionada concurrieron los partidos a las elecciones de noviembre de 1930.
El Partido Colorado presentó tres candidatos a presidente y la novedad era que el Batllismo se dividió en dos tendencias. Un sector batllista promovió a la presidencia a Gabriel Terra; otro sector, que tenía el respaldo del diario “El Día” manejado por los hijos del fallecido Batlle y Ordóñez (César, Lorenzo y Rafael), apoyó a Federico Fleurquin. El tercer candidato colorado era la del riverista Manini Ríos. El Partido Nacional llevaba dos candidaturas presidenciales: Luis Alberto de Herrera y Eduardo Lamas.
Triunfó el Partido Colorado y dentro de este el sector batllista que postulaba a Terra. La ventaja del P. Colorado sobre el P. Nacional aumentó en comparación con la anterior elección. Las consecuencias fueron graves para los nacionalistas porque los dos sectores que lo formaban intercambiaron críticas y finalmente, en 1931 el sector contrario a Herrera, los “nacionalistas independientes”, se separó y hasta 1958 votó fuera del lema.

Gabriel Terra
TERRA CONTRA EL CNA
Apenas asumido el cargo (marzo de 1931), Gabriel Terra se negó a concurrir a las reuniones de la Agrupación Colorada de Gobierno, el órgano donde los diferentes sectores del partido coordinaban su acción gubernamental. Era evidente que el presidente quería gobernar por su cuenta y no quería subordinar su actuación a las decisiones partidarias. Además nombró ministros de todas las fracciones coloradas, desconociendo el peso decisivo del batllismo en su elección. Las relaciones con los “batllistas netos” (los hijos de Batlle y Ordóñez y el diario “El Día”) fueron cada vez más tensas. El presidente se rodeó de dirigentes antibatllistas, y los batllistas, que tenían la mayoría del Consejo Nacional de Administración (cuatro en seis consejeros colorados), comenzaron a cuestionar las decisiones del presidente Terra. Las diferencias políticas internas del P. Colorado se trasmitían a los órganos de gobierno: un enfrentamiento entre el Presidente y el CNA.
Además en el Senado había una mayoría del P. Nacional, mientras que en diputados la representación proporcional y la paridad en las diversas listas no permitía a nadie tener una clara mayoría. Todos los órganos parecían estar enfrentados y se neutralizaban uno al otro. Desde diversos sectores se comenzó a exigir un “gobierno fuerte” y efectivo.
 El Comité de Vigilancia Económica, donde se nucleaban los sectores más poderosos de la economía, encabezó esos reclamos. Y sus críticas aumentaron cuando el CNA tras un acuerdo entre los batllistas netos y los nacionalsitas independientes tomó medidas para enfrentar la crisis.
Esas medidas, de las que ya hablamos anteriormente, surgieron del acuerdo de octubre de 1931 entre el batllismo neto (con mayoría en el CNA) y los nacionalistas independientes (con importante representación en el Senado). El acuerdo (el pacto del chinchulín lo llamó Herrera), implicaba una cuotificación política de los directorios de los entes autónomos (dos tercios para la mayoría colorada y un tercio para la minoría nacionalista). Y el reparto de los cargos públicos entre los dos sectores acuerdistas. Este reparto, más el impuesto a los sueldos, hizo impopular al CNA y favoreció a los sectores conservadores que se oponían a él.
 En setiembre de 1931, siete meses Después de asumir la presidencia, Terra inició una campaña para reformar la constitución. Comenzó recorriendo el interior del país, donde era menor la influencia del batllismo neto, logrando la adhesión de los enemigos del colegiado y de la política reformista. Como el sistema de reforma constitucional era muy largo, Terra consideraba que se debía recurrir a un plebiscito directo, una forma rápida de “salvar al país”.
La campaña para reformar la constitución se incrementó con el paso de los meses y a medida que la depresión se  hizo sentir más en los bolsillos de los ciudadanos. En el discurso de Terra se asoció cada vez la reforma de la constitución con la “salvación nacional”. Era evidente que Terra y quienes lo apoyaban quería “desempatar” la situación política eliminando la influencia en el gobierno de los batllistas netos.
Pero para cambiarlo por la vía legal no tenían mayoría. En las sombras se iba gestando el cambio por medio de la fuerza; tanto los sectores empresariales, como el riverismo y el herrerismo, presionaban a Terra para que este se definiera. En marzo de 1933 Terra se definió.


 EL GOLPE DE TERRA

En los primeros meses de 1933 la campaña a favor de una reforma de la constitución de cualquier manera y al costo que fuera se hizo virulenta.  Los sectores conservadores utilizaron sus diarios para difundir sus críticas a la constitución y al CNA. El herrerismo trató de llegar especialmente al sector rural, su tradicional sector de apoyo. Para eso, y explotando los problemas del campo (al endeudamiento que se había estado generando desde años anteriores se le sumó la langosta), impulsó una “marcha sobre Montevideo”. Incitando la tradicional rivalidad de la campaña con la capital mostraba a Montevideo, tradicional baluarte batllista, como un lugar corrupto, desde donde se gobernaba en forma absurda al interior. Y hasta se hacía referencia a la marcha de los fascistas sobre Roma que había dado el poder a Mussolini hacía diez años atrás: “Italia se hallaba como se halla hoy nuestro país, antes de la Marcha sobre Roma. Desorden, caos, corrupción, política pestilente, desorganización social, ruina... Y bien ¿porque no hacer nosotros una marcha sobre la ciudad corrompida, esta capital nuestra que, indiferente al dolor del país, se apresta para las fiestas del verano y del carnaval?”
En diciembre de 1932 se había iniciada la prédica para hacer la marcha en forma pacífica: vengan en silencio, con los brazos inertes, no habrá sangre, expresaba “La Tribuna Popular”. Pero en febrero de 1933 el planteo era más agresivo: “Marchar sobre Montevideo!... Montevideo sibarita y materializada, residencia oficial del colegiado, nido de los políticos rapaces que venden leyes por empleos. Montevideo, egoísta y sensual... ¡Sí,marcha sobre Montevideo, con armas o sin ellas..!” se leía en un artículo de “El Debate”.

EL GOLPE Y SUS CONSECUENCIAS
Otros hechos sucedían en marzo de 1933 que también prepararon el camino hacia el golpe. El presidente Terra, en mensaje a la Asamblea General advertía que estaban por llegar los días de mayor crudeza de la crisis económica. La desocupación había llegado a niveles altísimos, el estado estaba atrasado en el pago de las pensiones a la vejez, y la Intendencia de Montevideo debía los salarios de diciembre. La falta de moneda extranjera impedía a muchas empresa importar materia prima para industrializar y las compañías importadoras de derivados del petróleo hacían un boicot que casi paralizaba al país.
El diputado socialista Líber Troitiño, analizando el agravamiento de la crisis, advertía que los sectotres poderosos estaban apoyando en todo el mundo los gobiernos de fuerza para someter e los trabajadores y hacerles pagar la crisis: “...estos poderosos que aceptaban la democracia, que aceptaban cualquier sistema político cuando ganaban el 30 o 40% en sus negocios, ahora lo rechazan porque no pueden ganar más que el 4 o 5%”.
La “marcha sobre Montevideo” promovida por los sectores conservadores se fijó para el día 8 de abril. Para organizarla se conformó una comisión donde se encontraban los dirigentes de los grupos de presión emprasarial, políticos de reconocida militancia antireformista y hasta militares retirados. Aparecían apellidos vinculados a las familias más ricas: Romay, Ortiz de Taranco, Butler, Peirano, Bordaberry, Santayana, entre otros. A través de conferencias dadas en Radio Montecarlo (propiedad de los Romay) se fue preparando la marcha.
El día 29 de marzo el Ministerio del Interior realizó un comunicado anunciado que se tomarían enérgicas medidas para que la marcha del día 8 se realizara con normalidad. En esos días se rumoreaba que los sectores colegialistas harían todo lo posible para sabotear la marcha; esos rumores daban pie al gobierno para tomar esas medidas. Al día siguiente, 30 de marzo, en “El Día” se publicó un manifiesto firmado por las figuras más importantes del batllismo neto. En él se expresaba que: “Todas las fuerzas oscuras de la reacción y el despotismo se coaligan para destruir la obra de paz, de libertad y de justicia que hemos realizado al precio de tanto esfuerzo, de tanta sangre y de tanto dolor.”
La respuesta deTerra no se hizo esperar.
Los sucesos del 30 y el 31 de marzo de 1933.- En la tarde del 31 de marzo el presidente Terra dirigió un mensaje a la Asamblea General comunicando una serie de medidas extraordinarias que se tomaban para evitar desórdenes:
1) Censura previa de la prensa que atribuya propósitos dictatoriales al gobierno.
2) Intervención de las cárceles para evitar la fuga de delincuentes (otro rumor que circulaba decía que los colegialistas soltarían a los presos para crear un clima de inestabilidad el día de la marcha).
3) Intervención policial de UTE y las aguas corrientes para asegurar los servicios telefónicos y telegráficos y el suministro de energía eléctrica y agua.
Ese mismo día Terra se instaló en el Cuartel de Bomberos con una importante fuerza policial. Mientras tanto la Asamblea General, en la madrugada del día 31, rechazó las medidas tomadas por el presidente y exigió que las levantara.Votaron esta resolución los representantes batllistas netos, nacionalistas independientes, cívicos, comunistas y socialistas. Se opusieron, o sea que apoyaron las medidas de Terra, los terristas , los riveristas y los herreristas. Terra mantuvo las medidas y además resolvió:
- disolver al Consejo de Administración Nacional;
- disolver a la Asamblea General;
- encarcelar a los dirigentes políticos opositores;
- formar una Junta de Gobierno integrada por representantes de los sectores políticos que lo apoyaban. Esta Junta de Gobierno asesoraría al presidente y formaría una lista de  nombres para formar una Asamblea Deliberante que reformaría la Constitución. El golpe había sido dado.
Estas medidas fueron seguidas por otras que tenían el propósito de ganarse el apoyo popular:
- reducir los grandes sueldos y las jubilaciones de los adinerados;
- la nueva Asamblea Deliberativa tendría menos integrantes que la disuelta Asamblea General;
- reducir el número de los directores de los entes del estado.
En el plano político apoyaron el golpe de Terra sus allegados provenientes del batillismo, los grupos colorados antibatllistas (riveristas, sosistas y vieristas), y el herrerismo que era la mayoría del P. Nacional. Estuvieron en contra los batllistas netos, los nacionalistas independientes, el Partido Socialistas y el Partido Comunista. Se dio así un corte dentro de cada partido tradicional, cosa que no era nueva, lo que demostraba la escasa vinculación ideológica que tenían quines votaban bajo un mismo lema.
El golpe fue dado con apoyo de la policía y de los bomberos; no hay participación militar, aunque resulta obvio que sus mandos debieron ser consultados por Terra antes de embarcarse en un golpe de estado., asegurándose al menos la neutralidad del ejército. La mayoría de los oficiales eran colorados riveristas, por lo que debemos suponer que veían con buenos ojos el desplazamiento del batllismo del poder.
Brum, momentos antes de suicidarse
  Las medidas de quienes se oponían al golpe de estado fueron escasas y carentes de eficacia. La prensa se vio maniatada por la censura previa, muchos dirigentes fueron detenidos o salieron del país, los sectores políticos contrarios al golpe estaban divididos y lo mismo sucedía con los sindicatos. No había un plan sólido y coherente para enfrentar al golpe y Terra se impuso tan sólo con el apoyo de la policía. La Universidad fue un centro de agitación antigolpista pero su incidencia era reducida y tan sólo se evidenció en el paro estudiantil decidido por la FEUU (Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay).
A esto hay que agregar la apatía popular. Las razones pueden ser varias: indiferencia y cansancio de la actividad política, preocupación por los problemas económicos cotidianos que los sectores populares no vinculaban con los sucesos políticos, apoyo a una “salida” sin detenerse a pensar cual era esa salida. Los historiadores Caetano y Jacob señalan que también influyó en la apatía la “preparación del golpe” a través de la prensa, lo que hizo que se tomara como algo normal y lógico:“Se quería -y de allí buena parte de la campaña periodística previa -que el golpe de Estado apareciera como un fenómeno que había madurado tanto, que al producirse finalmente, no podía provocar mayor impacto en la opinión pública”.
La prensa adicta al régimen (que no tenía censuras para atacar a los sectores desplazados del gobierno) se encargó de resaltar el lleno total del auditorio del Sodre o la gran concurrencia que el día 2 de abril tuvo un partido entre Peñarol y Flamengo en el Estadio Centenario.
Todo parecía normal. Sin embargo dos hechos de sangre empañaron la “normalidad” que querían los golpistas: la muerte del diputado Julio Cesar Grauert y el suicidio del ex-presidente Baltasar Brum. Grauert se tiroteó con la policía, fue herido y detenido. Al no recibir atención médica murió. Brum no permitió que la policía lo detuviera y se suicidó frente a su casa, marcando con su gesto el rechazo a la dictadura de Terra.


 LA DICTADURA TERRISTA

ORGANIZANDO LA DICTADURA
El presidente, mientras reprimía a la oposición con la carcel, el destierro y la censura de la prensa, recuperó la conducción económica que desde 1919 le correspondía al Consejo Nacional de Administración. Disuelto este y el Parlamento, la autoridad se concentró en Terra y sus ministros.
Deseoso de legitimar rápidamente su actuación, Terra convocó a elecciones para elegir una convención constituyente que se encargara de redactar una nueva constitución que permitiera “hacer constitucional” el gobierno que estaba ejerciendo “de hecho”. El 25 de junio de 1933 se realizó la elección de convencionales, con una abstención del 42% de la ciudadanía. No presentaron listas el batllismo, el nacioinalismo independiente y el P. Soicialista, considerando que si lo hacían estaban convalidando lo actuado por Terra. El 25 de agosto se instaló la Convención Constituyente, presidida por el ex-presidente Juan Campisteguy. La Convención elaboró una constitución que se adecuaba a los intereses de los grupos mayoritarios en su seno: terristas y herreristas. Fue plebiscitada y aprobada en abril de 1934 y ese mismo año entró en vigencia.
La constitución de 1934 presentaba importantes innovaciones con respeto a la de 1919:
 El Poder Ejecutivo: estaba integrado por el Presidente que podía actuar con sus ministros formando el Consejo de   Ministros. Había 9 ministros: 6 del partido que ganara las elecciones y 3 de la minoría.
El Poder Legislativo: se mantenían las dos cámaras. La de Senadores se componía con 30 miembros (más el vicepresidente), 15 por la mayoría y 15 por la minoría mayor (el sublema más votado del segundo lema). La de Diputados tenía 99 miembros por representación proporcional.
Se creaban nuevos órganos de contralor: el Tribunal de lo Contencioso-Administrativo, el Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral.
Los directorios de los entes autónomos serían designados por el Presidente con la venia del Senado.
Sufragio: se ampliaba el número de votantes incorporando a la mujer y facilitando la ciudadanía de los extranjeros.
Nuevos derechos: se ampliaba la declaración de derechos incorporando los derechos sociales y económicos como enseñanza, trabajo, seguridad social, vivienda, huelga, etc.
Había una disposición transitoria según la cual el próximo presidente no sería elegido por la ciudadanía sino por la propia Convención Constituyente, aunque sería sometido a plebiscito (si o no). La Convención eligió a Terra para que fuera el presidente durante el período 1934-1938 y el plebiscito lo confirmó en el cargo. El mismo día que se plebiscitó la constitución y el presidente, también se eligieron senadores y diputados. Los batllistas netos y los nacionalistas independientes no presentaron candidatos y por lo tanto no integraron el parlamento.

LA SEGUNDA PRESIDENCIA DE TERRA
Este gobierno se caracterizó por una postura conservadora moderada y pragmática. A pesar de los anuncios del terrismo sobre profundas reformas (la propaganda del régimen hablaba de la “revolución de marzo” y de la “tercera república”), la realidad nacional e internacional obligó al gobierno a desarrollar una política moderada.
Quiso beneficiar a los sectores económicos que lo apoyaron y que en definitiva eran quienes habían promovido el golpe: los ganaderos, los bancos, las empresas extranjeras. Pero a pesar de la actitud antiestatista de los sectores empresariales, la crisis económica obligó al gobierno de Terra a seguir la misma política de los otros países latinoamericanos: intervención estatal, política de sustitución de importaciones por industrias nacionales, proteccionismo aduanero. Además los sectores económicos que actuaban como grupos de presión tenían intereses diversos y no siempre lograban ponerse de acuerdo. Esto permitió que la “clase política” mantuviera cierta independencia para tomar resoluciones y permitió al estado mantener su papel activo en la economía.
Sin embargo hay una diferencia con el período anterior: si bien el estado mantiene su intervención en la economía y en algunos casos la reafirma, en general se detiene el “reformismo batllista”. La extensión de las empresas del estado fue limitada por la propia constitución aprobada en 1934, que estipulaba mayorías especiales en las cámaras para la creación de nuevos organismos estatales. Para integrar los directorios Terra designó a figuras que provenían de las empresas privadas, interesados en detener el estatismo. Además la llamada “ley Baltar” de 1936 impedía que los entes del estado formaran monopolios por decisión de sus directorios. Dicha ley lleva el nombre del diputado riverista que la propuso y apuntaba contra ANCAP, porque, de acuerdo a la ley que creó a este organismo estatal, podía establecer el monopolio de las importaciones de petróleo cuando la refinería produjera la mitad de la nafta consumida en el país. La presión de las empresas petroleras multinacionales, obtuvo como resultado la ley Baltar que impedía que se constituyera ese monopolio estatal y las filiales de la Standard Oil y de la Shell pudieron seguir vendiendo combustible dentro del Uruguay.              
 Sobre el régimen terrista hubo influencias ideológicas internacionales. Los sectores conservadores estaban deslumbrados por la eficiencia y la disciplina del fascismo italiano y del nazismo alemán. La cúpula del gobierno también observaba con simpatía al falangismo español.

OBRA ECONOMICA
El contralor del comercio exterior.- En este aspecto se mantuvo el dirigismo estatal implantado por el Consejo Nacional de Administración antes de se disuelto. Este organismo había resuelto que la compra y venta de moneda extranjera se debía hacer a través del Banco República, que, permitía al estado quedarse con la diferencia entre las cotizaciones de compra y venta.
En noviembre de 1934 el gobierno de Terra aprobó un “Plan de Reajuste Económico y Financiero”. Este plan incluía el control por parte del estado de la compra y venta de moneda extranjera a través de la Comisión de Contralor de Exportaciones e Importaciones. Este organismo tenía la finalidad de controlar los destinos y procedencias de las mercaderías que el país vendía o compraba. También era el encargado de dar los permisos para las importaciones, por lo tanto se mantenía una política proteccionista: el estado decidía que productos convenía que ingresaran del exterior y cuales no. Además se encargaba de distribuir las divisas (dólares) a los importadores. Aparentemente el valor y la entrega de los dólares se fijaría según las necesidades del país (dólares más caros o no entrega de dólares, para las importaciones innecesarias o que competían con la producción nacional), sin embargo, como las entregas se hacían caso por caso, podía dar origen a arbitrariedades. Los dólares se entregarían prioritariamente para importar alimentos indispensables, materiales para la salud, maquinarias y repuestos, pero también podía usarse con un criterio político para beneficiar a los que adherían al régimen.
Con esta medida se pensaban obtener varios objetivos:
- Conseguir ingresos para el estado (que compraba los dólares que recibían los exportadores a un precio bajo y los vendía a los importadores a un precio mayor).
- Proteger a las industrias nacionales a través de la limitación a las importaciones y con un dólar a distintos valores según que se fuera a importar con él. Para el que iba a importar maquinas el dólar tenía un precio y para el que iba a importar productos que competían con los nacionales, el dólar iba a tener un precio mayor. Este sistema donde el dolar no tenía un único valor sino que dependía del uso que se le fuera a dar, se llamó sistema de cambios múltiples.
Revaluación de la moneda.- El gobierno emitió más billetes manteniendo la misma cantidad de oro en reserva sin devaluar el peso. Para esto se basó en el aumento del valor del oro frente a las monedas llamadas fuertes (como el dolar o la libra). El mayor valor del oro atesorado en el Banco República serviría de respaldo a la nueva emisión de billetes, o sea que con la misma cantidad de metal precioso se estaban haciendo más billetes. Por eso se habló de un “revalúo” de la moneda uruguaya. Esta particular forma de emitir billetes le valió al ministro de Hacienda, Cesar Charlone, el apodo popular de Fu Man Chú, recordando a un famoso mago chino.
Una parte considerable de ese dinero fue utilizado para favorecer a los ganaderos que se quejaban por que el estado les pagaba poco por los dólares que ellos ingresaban al país con las exportaciones de la ganadería. Otra parte fue destinada a pagar deudas del estado y sólo una mínima parte fue dirigida a favorecer a los sectores populares.
Desarrollo de la energía hidroeléctrica.- La electricidad en Uruguay se producía mediante centrales térmicas alimentadas con carbón o derivados de petróleo que se importaban. La energía eléctrica era la fuente energética preferida por los establecimientos industriales por lo cual se hacía necesario abaratar los costos.
Desde hacía varios años se estudiaba la posibilidad de construir represas en el río Uruguay y en el río Negro para obtener energía hidroeléctrica e incluso una misión alemana había estudiado este último río buscando los lugares favorables para su construcción. Terra tomó el asunto como prioridad. En 1934 se decidió la construcción de una represa sobre el Río Negro, se llamó a licitación y en 1937 se encargó la obra a una empresa alemana
La realización por parte de una empresa alemana no debe llamar la atención. Con el ascenso de Hitler al poder el 1933, Alemania se había lanzado a la conquista de nuevos mercados donde colocar su producción industrial y América Latina era un territorio propicio teniendo en cuenta que la crisis económica había disminuido los lazos con Inglaterra. Además el rápido éxito de la economía alemana bajo el nazismo seducía a los dirigentes políticos latinomaericanos y Uruguay no escapó a ese fenómeno. Figuras vinculadas al gobierno de Terra recibieron condecoraciones por parte de Hitler: el Ministro de Obras Públicas Martín Etchegoyen, el Ministro de Relaciones Exteriores José Espalter, el presidente de UTE Bernardo Kayel, entre otros.
Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial la represa aún estaba en construcción y la obra fue terminada por la empresa norteamericana Westinghouse.
La producción de energía hidroeléctrica, junto con la refinación de petróleo por parte de ANCAP, redujeron los costos provocados por la importación de combustibles y favorecieron el crecimiento de la industria.
Creación de CONAPROLE.- A fines de la década del 20 y comienzos de la del 30, se crearon varias empresas dedicadas a la lechería. Hubo una gran competencia entre las empresas que se se dedicaban a procesar la leche (pasterización), así como un enfrentamiento entre los diversos sectores: tamberos, intermediarios y empresas procesadoras.Algunos sectores políticos reclamaban que el estado interviniera para terminar con el caos que es situación provocaba.
En 1935 el gobierno presentó un proyecto para racionalizar la comercialización de la leche, asegurando la higiene  y controlando los precios. Se creaba una cooperativa, integrada por productores lecheros, la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE) que recibiría capital del estado y tendría algunos beneficios como el monopolio de la venta en Montevideo. Cualquier productor de leche del país podría ser socio de la cooperativa; su derecho a voto dentro de ella estaba en relación a la cantidad de leche que aportaba. Esto daba el dominio de CONAPROLE a los grandes productores que eran los que más cantidad de litros de leche aportaban.
CONAPROLE se instalaba con capital proporcionado por el estado, pero su dirección quedaba en manos de productores remitentes de leche. Esta mezcla de capital estatal y privado, donde el primero servía de soporte al segundo para luego apartarse y dejar la empresa en manos privadas, fue característico de un sector político como el terrismo que, aunque provenía del batllismo, no adoptó su estatismo y defendió al capital privado. Es además característico de la época de crisis, donde el estado intervino para “ordenar” la economía, no con la finalidad de socializar los medios de producción sino para encausar el capital privado. El ministro de Industrias, Augusto César Bado, lo expresaba así: “La intervención del estado debe manifestarse en forma tal que propicie e impulse la iniciativa privada, que la encauce y la dirija por el camino más favorable a su próspero desarrollo pero que no la sustituya...”

LA POLITICA SOCIAL DE TERRA
La crisis de 1929 había provocado desempleo y caída de los salarios. Esta situación generaba malestar social y descontento. El terrismo tomó medidas para enfrentar esta situación.
Para aumentar el empleo se recurrió también al estado: creación de obras públicas (como la represa hidroeléctrica sobre el Río Negro) e ingresos a la administración pública (el número de funcionarios públicos pasó de 33 mil en 1933 a 40 mil en 1937). Otro tipo de medidas continuó las ya establecidas por el criticado Consejo Nacional de Administración: fijación de precios de artículos de primera necesidad, subsidios a la carne, rebaja de alquileres. Para enfrentar los problemas de alimentación se establecieron comedores escolares. También se creó el Instituto Nacional de Viviendas Económicas (INVE), para aliviar la falta de viviendas construyendo aquellas que fueran de fácil acceso a los sectores populares.
Estas medidas de carácter popular fueron seguidas de otras de carácter represivo. Con el argumento de que el ingreso e extranjeros agravaba la desocupación, el gobierno de Terra restringió la inmigración; la verdadera razón era impedir el ingreso de inmigrantes “agitadores” de los países del centro y el este europeo, que escapaban al fascismo imperante en aquellos lugares. En 1934 se elaboró el Código Penal, basado en el código Rocco de la Italia fascista, que aumentó las penas y las conductas que se consideraban delictivas. Por ejemplo se establecía que era un delito “el abandono colectivo de funciones y servicios de necesidad pública” lo que restringía el derecho de huelga de los funcionarios públicos.
En 1936 Terra recibe la visita del presidente de EEUU
Franklin Roosevelt
Si bien a los trabajadores aparentemente se los beneficiaba con algunas medidas, con otras se los perjudicaba. Se aprobó la licencia anual jubilatoria, pero por otro lado se suprimieron 17 feriados. Además la licencia, por el momento, sólo se aplicaba a empleados de comercio y administrativos, por lo que, al suprimirse feriados, los obreros y los empleados públicos, trabajaban más días que antes.
Los trabajadores se encontraban indefensos ante los despidos y la inclusión de los nombres de los que organizaban sindicatos en “listas negras” hechas por los patrones y que les impedía encontrar trabajo. Había una clara intención de que los trabajadores pagaran el costo de la crisis.
A nivel educativo hubo intentos de intervenir en la Universidad y quitarle la autonomía. Tanto estudiantes como profesores hicieron frente a esos intentos y la iniciativa del gobierno no prosperó. Pero lo que si logró el régimen terrista fue separar a Enseñanza Secundaria de la Universidad (hasta ese momento formaban parte de un mismo organismo) y de esa manera la enseñanza secundaria perdió la autonomía que gozaba la enseñanza universitaria. Esta separación se estableció a través de una ley redactada por el Ministro de Instrucción Pública Martín Etchegoyen, hombre desconfianza de Herrera.

OPOSICION A TERRA
Amplios sectores de los partidos tradicionales (batllistas y nacionalistas independientes) y los dos partidos de izquierda (socialistas y comunistas) mantuvieron su oposición al gobierno de Terra, pero no lograron concertar una unión entre ellos.
Batllistas y nacionalistas independientes tenían como objetivo volver a la situación anterior el golpe de 1933; los sectores de izquierda querían reformas económicas y sociales de acuerdo a sus ideas. Esto hacía imposible llegar a una acuerdo. Pero tampoco había acuerdo entre los dos sectores de los partidos tradicionales que mantenían su apego a las divisas. También había discrepancias dentro de la izquierda. El P. Comunista propuso a los socialistas formar un Frente Popular (como se intentaba hacer en Europa para detener el avance del fascismo) pero estos no aceptaron.
A pesar de que la oposición aparecía dividida, los sectores gobernantes, terrismo y herrerismo, que dominaban el Parlamento dada la abstención de los otros sectores, aprobaron algunas leyes que impidiera la mejor organización de sus adversarios. En 1935 y 1939 se aprobaron leyes electorales que aseguraban mantener a cada una de las divisas tradicionales unidas (a pesar de las divisiones internas) y dificultaba la unión de los sectores de izquierda.
De acuerdo a estas leyes el lema (el partido) pertenecía al grupo mayoritario (el que tuviera más legisladores en las elecciones) asegurando a terristas y herreristas, cada uno en su partido, el uso del lema y administrar y disponer de los bienes partidarios (locales de comités, dinero, etc). Se impedía formar nuevos partidos con nombres semejantes a los ya existentes, lo que impedía a los batllistas votar fuera del P. Colorado usando el lema colorado o a los nacionalistas independientes votar fuera del P. Nacional usando este nombre. Si se formaba un partido nuevo para presentarse a las elecciones (por ejemplo el planteo de Frente Popular que había hecho el P. Comunista) no podía tener sub-lemas (varias listas) como si podían tener los partidos tradicionales. Esto dificultaba a los partidos no tradicionales unirse, ya que tenían que ir a las elecciones bajo una misma y única lista y no resultaba fácil formar esa lista.
A medida que los efectos de la crisis fueron pasando y al economía se fue recuperando, se fueron buscando caminos para salir del régimen. La conciencia cívica de muchos ciudadanos que no aceptaban al régimen de Terra, aunque este hubiera “legalizado” su dictadura con la constitución de 1934, y la reorganización de los sectores de la oposición, produjeron movilizaciones como las de julio de 1938, donde se produjo la manifestación más numerosa que hasta ese momento se había conocido en el país: 200 mil personas en un Montevideo que apenas llegaba al millón de habitantes.
En este aumento de la oposición también incidía el cambio que se estaba produciendo a nivel internacional: la agresividad de los regímenes fascistas europeos hizo que perdieran prestigio y que se mirara con más desconfianza a aquellos gobiernos que los imitaban.
Finalmente también favoreció a la oposición la propia división de los sectores que estaban en el gobierno. Terra perdió el apoyo de algunos de sus principales aliados dentro del Partido Colorado como Manini Ríos y Demichelli. También dentro del herrerismo hubo divisiones. En las elecciones de 1938, mientras la oposición volvió a abstenerse y no presentó listas de candidatos, los sectores que habían apoyado la dictadura fueron divididos. Los terristas presentaban dos candidatos a presidente: Alfredo Baldomir (cuñado de Terra) y Eduardo Blanco Acevedo (consuegro de Terra); los herrristas también presentaban dos candidatos: Juan José de Arteaga (apoyado por Herrera) y Justo M. Alonso (apoyado por algunos diputados que habían tomado distancia de Herrera). En esas elecciones por primera vez votaba la mujer.
El triunfo correspondió a Baldomir, quien se mostró dispuesto a modificar la situación política y se acercó a los batllistas  y nacionalistas independientes. Esto llevaría a nuevos alineamientos políticos y al fin del terrismo.

-EN EL TEXTO ANTERIOR TIENEN UNA SÌNTESIS DEL PERÌODO PRESIDENCIAL DE GABRIEL TERRA 
LUEGO DE LEER EL TEXTO , EXPLICA LAS CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LA DICTADURA DE TERRA. PUEDEN ELABORAR UN ESQUEMA , UN CUADRO COMPARATIVO O  UN RESUMEN . 


miércoles, 1 de junio de 2016

segunda guerra mundial

La segunda guerra mundial (1939 – 1945)
PARA ENTRAR EN TEMA
“La segunda guerra mundial fue el conflicto más brutal y devastador del siglo XX, tanto por la duración e intensidad de los combates, como por los recursos que se emplearon y la pérdida de vidas humanas que conllevó. Participaron 72 Estados, se movilizaron 110 millones de hombres, el coste material de la guerra sobre pasó los 935 millones de dólares y hubo entre 40 y 60 millones de muertos, según las fuentes que se consulten. El desencadenante de la guerra fue el expansionismo nazi, cuya voracidad, las democracias occidentales fueron incapaces de frenar. Asimismo, las consecuencias derivadas del Tratado de Versalles (1919) y de la crisis de 1929 permitieron la expansión del nacionalsocialismo.
Este conflicto fue una “guerra total”, que tuvo en la población civil a su víctima principal. Fue asimismo, una guerra ideológica y racial, que perseguía la plena liquidación del enemigo; y una guerra económica, que puso la ciencia, la técnica y el conjunto de los sistemas sociales al servicio de las necesidades bélicas. Finalmente, fue también una guerra civil, ya que en el interior de determinados países significó un durísimo enfrentamiento entre los que morían por los ideales de la democracia y el socialismo y los que se alineaban con el fascismo.
De este modo, la destrucción y la barbarie genocida provocadas por las sociedades más avanzadas cuestionaron el carácter del progreso económico y social.”
Historia del mundo contemporáneo.  J. Arostégui y otros
1)       Subraya las causas de la guerra mencionadas en el texto

2)       Explica con tus palabras el sentido de “guerra total”
 
 
SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
CONSECUENCIAS EJERCICIOS
1)       A partir de lo trabajado en clase y de los siguientes textos realiza una reflexión sobre las consecuencias dela segunda guerra mundial.
La segunda guerra mundial ha causado muchas más ruinas y destrucciones que la primera...En la guerra total, la destrucción del complejo industrial sin el cual el enemigo no podría proseguir la lucha es tan necesaria como la aniquilación de los mismos ejércitos; por ello los beligerantes se encarnizaron contra el sector urbano, porque en él se concentra el potencial industrial; excepto Estados Unidos todos los países en guerra han sufrido bombardeos aéreos masivos, principalmente Gran Bretaña y Japón. En cuanto a Rusia y Alemania, donde han combatido millones de hombres, los bombardeos terrestres y aéreos, lo combates callejeros, la práctica de la “tierra quemada” y las destrucciones sistemáticas durante la retirada las han convertido en el teatro de una terrible devastación….En 1945 los Estados Unidos y Rusia dominan absolutamente gracias a su poder militar y económico y Gran Bretaña les sigue de lejos. En la Europa continental, desarticulada y arruinada, sólo existen potencias secundarias, reducidas a una situación de inferioridad. En Asia el Japón vencido no es más que una pequeño archipiélago superpoblado ocupado por tropas americanas…”
Crouzet Tomado de Trabajos Prácticos de Historia 3er. Año
“..Frente a Alemania, que había producido cañones, en lugar de mantequilla, Estados Unidos produjo cañones además de mantequilla…Así pudo hacer frente a las exigencias de la guerra y mejorar su nivel de vida, ya que aumentó enormemente su ritmo de producción. Manteniendo los precios, el producto nacional bruto pasó de 91 billones de dólares a 157 en 1944…”
R.Mosse,  La Segunda Guerra Mundial, 1975. Tomado de Aróstegui y otros Historia del Mundo Contemporáneo
2)       En junio de 1945, en la Conferencia de San Francisco, se fundó la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Sintetiza los objetivos que se proponía la ONU en su carta fundacional ¿Qué medios debía utilizar para conseguirlos?
“Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas, decididos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, cuyo sufrimiento indescriptible hemos padecido dos veces a lo largo de nuestras vidas, decididos a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y en el valor de la persona humana, en la igualdad de los derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas; a crear condiciones bajo las cuales se puedan mantener la justicia y el respeto de las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional; a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de libertad.
Y, con esta finalidad, a practicar la tolerancia y a convivir en paz como buenos vecinos; a unir nuestras fuerzas para el mantenimiento de la paz y la seguridad mediante la aceptación de principios y la adopción de métodos que no utilizarán las fuerzas armadas si no es en servicio del interés común, y a promover el progreso económico y social de todos los pueblos.
La Carta de la ONU establece por este acto una organización internacional que se llamará Naciones Unidas.
 Carta de las naciones Unidas 26/06/1945
1975. Tomado de Aróstegui y otros Historia del Mundo Contemporáneo

3)       ¿Qué conclusiones puedes sacar a partir de la lectura del siguiente gráfico?


viernes, 27 de mayo de 2016

CLIMA DE URUGUAY

 CLIMA DE URUGUAY

En primer lugar, vuelvese necesario distinguir dos conceptos que son usualmente mal utilizados y confundidos por la sociedad. Es para ello que a continuación presentamos la definición de los términos que queremos discriminar, los que son: Clima, y Tiempo Atmosférico.
 El tiempo atmosférico, es el estado medio de la baja atmósfera en un lugar y tiempo determinados. Por esto, varía rapidamente y para su observación se utilizan las mediciones de temperatura, precipitaciones, presión atmosférica y vientos, principalmente.
 El Clima, por su parte, es el estudio de los estados del tiempo en un lapso no menor a 30 años, es decir es el estado promedio, el comportamiento promedio, de la atmósfera por un plazo mayor de treinta años.
  El Clima se determina por una serie de factores mucho menos variantes que los mencionados para el Tiempo Atmosférico.
  El primer factor, es la latitud. Uruguay, que se ubica entre los 30º y 35º latitud Sur, esto significa entonces que se ubica en la Zona de Insolación Templada (zona de insolación que se extiende desde cada uno de los Trópicos al Circulo Glacial de su Hemisferio)
 El siguiente factor, es el factor Anticiclones. Los anticiclones son centros de altas presiones semi-permanentes situados, en el caso de nuestro país, en el Océano Atlántico y en el Océano Pacífico. El anticiclón del Pacífico trae aire polar por medio de los vientos que soplan desde el Sur y Suroeste de nuestro territorio; mientras el anticiclón del Atlántico, aporta aire de origen tropical a través de los vientos del Noreste y Este.
















 Otro de los factores que determinan el clima de un territorio son las masas de aire. Sobre nuestro país inciden de forma periódica y alterada  las masas de aire tropical y polar. Las primeras se forman sobre el territorio paraguayo-brasileño y en el Océano Atlántico; aportan a nuestro país altas temperaturas y variados porcentajes de humedad. Las masas de aire polar se originan en el Océano Pacífico Sur al oeste de Chile y sobre el Atlántico austral; se caracteriza por la presencia de bajas temperaturas y bajos índices de humedad (dependiendo de si su trayectoria es marítima o continental. Con respecto a este punto, es necesario hacer la siguiente comentario, en el Uruguay con un relieve bajo estas masas de aire no encuentran obstáculo y circulan libremente sobre el territorio a diferencia de lo que sucede, entre otros casos, en Chile.
 El siguiente factor son las Corrientes Marinas. Las corrientes marinas actúan como reguladores térmicos, puesto que se encargan de transportar agua "fría" a las zonas cálidas, y agua cálida a las zonas frías. En el caso de nuestro país, a las costas uruguayas, llegan la corriente cálida proveniente de Brasil y la corriente fría de las Malvinas; ambas corrientes configuran no sólo una influencia térmica sino también de humedad para las masas de aire que circulan sobre ellas. La conjunción de estas corrientes denera una gran riqueza ictícola (pesquera) ya que la fría arrastra y levanta todo el alimento (planton) que se deposito en las zonas profundas del Océano y la cálida atrae a los peces quienes se ven favorecidos por esta abundancia de alimento.

Por todo lo anterior se puede concluir que:

La situación en latitud, la circulación de la atmósfera y la influencia marítima determinan la existencia de un único clima templado húmedo, con precipitaciones en las cuatro estaciones, pero con mayores promedios en las estaciones intermedias (otoño y primavera), en todo el país.
La temperatura media anual es moderada, 17,5 ºC, pero las variaciones extremas son muy amplias.
Esta modalidad climática reconoce ligeras variantes en el territorio (especialmente Norte - Sur) en el que se verifica la influencia marítima de la zona sur.
Nuestro clima, la baja altitud y disposición del relieve, posibilita el desarrollo del bioma de pradera. Los principales recursos bióticos son aprovechados económicamente para las actividades agropecuarias.
El clima es un recurso natural con el que cuenta el país, y debe ser utilizado adecuadamente por parte de la sociedad. Es necesario conocer su "comportamiento" para poder aprovechar sus beneficios y también para limitar o atenuar sus efectos más perjudiciales.
Múltiples son las actividades desarrolladas por la sociedad -productivas, recreativas, de investigación, etcétera- que requieren un adecuado conocimiento del clima y un atento seguimiento de las oscilaciones del tiempo atmosférico.
En resumen, si analizamos el valor medio y las variaciones que asumen los principales parámetros meteorológicos en el territorio nacional, se reconoce una sola modalidad climática. Según el criterio de clasificación de A. Strahler, se define como templado subtropical húmedo. (Santillana).

lunes, 23 de mayo de 2016

Rodríguez
Como aquella luna había puesto todo igual, igual que de día, ya desde el medio
del Paso, con el agua al estribo, lo vio Rodríguez hecho estatua entre los sauces
de la barranca opuesta. Sin dejar de avanzar, bajo el poncho la mano en la
pistola por cualquier evento, él le fue observando la negra cabalgadura, el
respectivo poncho más que colorado. Al pisar tierra firme e iniciar el trote, el
otro, que desplegó una sonrisa, taloneó, se puso también en movimiento.., y se
le apareó.Desmirriado era el desconocido y muy, muy alto. La barba aguda, renegrida. A
los costados de la cara, retorcidos esmeradísimamente, largos mostachos le
sobresalían.
A Rodríguez le chocó aquel no darse cuenta el hombre de que, con lo flaco que estaba y lo entecado del semblante, tamaña atención a los bigotes no le sentaba.
- ¿Va para aquellos lados, mozo?
- le llegó con melosidad.
Con el agregado de semejante acento, no precisó más Rodríguez para retirar lamano de la culata. Y ya sin el menor interés por saber quién era el importuno, lo dejó, nomás, formarle yunta y siguió su avance a través de la gran claridad, lavista entre las orejas de su zaino, fija.
-¡Lo que son las cosas, parece mentira!... ¡Te vi caer al paso, mirá... y simpaticé enseguida!
Le clavó un ojo Rodríguez, incomodado porel tuteo, al tiempo que einterlocutor le lanzaba, también al sesgo, una mirada que era un cuchillo de punta, pero que se contrajo al hallar la del otro y, de golpe, quedó cual la del
cordero.
-Por eso, por eso, por ser vos, es que me voy al grano, derecho
. ¿Te gusta la mujer?... Decí, Rodríguez, ¿te gusta?
Brusco escozor le hizo componer el pecho a Rodríguez, mas se quedó sin respuesta el indiscreto. Y como la desazón le removió su fastidio, Rodríguez volvió a carraspear, esta vez con mayor dureza. Tanto que, inclinándose a unlado del zaino, escupió.
-Alegrate, alegrate mucho, Rodríguez -seguía el ofertante mientras, en el mejor de los mundos, se atusaba, sin tocarse la cara, una guía del bigote
-. Te puedo poner a tus pies a la mujer de tus deseos. ¿Te gusta el oro?... Agenciate latas, Rodríguez, y botijos, y te los lleno toditos. ¿Te gusta el poder, que también es lindo? Al momento, sin apearte del zaino, quedarás hecho comisario o jefe político o coronel. General, no, Rodríguez, porque esos puestos los tengo reservados. Pero de ahí para abajo... no tenés más que elegir. 
Muy fastidiado por el parloteo, seguía mudo, siempre, siempre sosteniendo la mirada hacia adelante, Rodríguez.
- Mirá, vos no precisás más que abrir la boca...
-¡Pucha que tiene poderes, usted!-fue a decir, Rodríguez; pero se contuvo para ver si, a silencio, aburría al cargoso. Este, que un momento aguardó tan siquiera una palabra, sintióse invadido como por el estupor. Se acariciaba la barba; de reojo miró dos o tres veces al otro... Después, su cabeza se abatió sobre elpecho, pensando con intensidad. Y pareció que se le había tapado la boca. Asimismo bajo la ancha blancura, ¡qué silencio, ahora, al paso de los jinetes y de sus sombras tan nítidas! De golpe pareció que todo lo capaz de turbarlo había fugado lejos, cada cual con su ruido.A las cuadras, la mano de Rodríguez asomó por el costado del poncho contabaquera y con chala. Sin abandonar el trote se puso a liar. Entonces, enbrusca resolución, el de los bigotes rozó con la espuela a su oscuro, que casi se dio contra unos espinillos. Separado un poco así, pero manteniendo la marcha a fin de no quedarse atrás, fue que dijo:
-¿Dudás, Rodríguez? ¡Fijate, en mi negro viejo!Y siguió cabalgando en un tordillo como leche. Seguro de que, ahora sí, había pasmado a Rodríguez y, noqueriendo darle tiempo a reaccionar, sacó de entre los pliegues del poncho el largo brazo puro hueso, sin espinarse, manoteó una rama de tala y señaló,soberbio:-¡Mirá! -La rama se hizo víbora, se debatió brillando en la noche al querer librarse de la tan flaca mano que la oprimía por el medio y, cuando con altanería el forastero la arrojó lejos, ella se perdió a los silbidos entre los pastos. Registrábase Rodríguez en procura de su yesquero. Al acompañante, sorprendido del propósito, fulguraron los ojos. Pero apeló al poco de calma que le quedaba, se adelantó a la intención y, dijo con forzada solicitud, otra vez muy montado en el oscuro:-¡No te molestés! ¡Servite fuego, Rodríguez! Frotó la yema del índice con la del dedo gordo. Al punto una azulada llamita brotó entre ellos. Corrióla entonces hacia la uña del pulgar y, así, allí paradita, la presentó como en palmatoria. Ya el cigarro en la boca, al fuego la acercóRodríguez inclinando la cabeza, y aspiró.- ¿Y?... ¿Qué me decís, ahora?-Esas son pruebas-murmuró entre la amplia humada Rodríguez, siempre
pensando  qué hacer para sacarse de encima al pegajoso. Sobre el ánimo del jinete del oscuro la expresión fue un baldazo de agua fría. Cuando consiguió recobrarse, pudo seguir, con creciente ahínco, la mente
hecha un volcán.
-¿Ah, sí? ¿Con que pruebas, no? ¿Y esto?
Ahora miró de lleno Rodríguez, y afirmó en las riendas al zaino, temeroso de
que se le abrieran de una cornada. Porque el importuno andaba a los corcovos en un toro cimarrón, presentado con tanto fuego en los ojos que milagro parecía no le estuviera ya echando humo el cuero.
-¿Y esto otro? ¡Mirá qué aletas, Rodríguez!-se prolongó, casi hecho imploración, en la noche.
Ya no era toro lo que montaba el seductor, era bagre. Sujetándolo delos bigotes un instante, y espoleándolo asimismohasta hacerlo bufar, su jinete lo lanzó como luz a dar vueltas en torno a Rodríguez. Pero Rodríguez seguía trotando. Pescado, por grande que fuera, no tenía peligro para el zainito.
-Hablame, Rodríguez, ¿y esto?... ¡por favor, fijate bien!... ¿Eh?... ¡Fijate!
-¿Eso? Mágica, eso.
Con su jinete abrazándole la cabeza para no desplomarse del brusco sofrenazo,el bagre quedó clavado de cola.
-¡Te vas a la puta que te parió!
Y mientras el zainito
-hasta donde no llegó la exclamación por haber surgido entre un ahogo
-seguía muy campante bajo la blanca, tan blanca luna tomando distancia, el otra vez oscuro, al sentir  nterrársele las espuelas, giró en dos patas enseñando los dientes, para volver a apostar a su jinete entre
los sauces del Paso.

análisis de " Rodríguez" de Francisco Espinola

Antecedentes: fue realizado en 1957 o 1958, y publicado por primera vez en la revista “Asir”. Fue muy admirado por la crítica de la época, cuyo asunto resulta absolutamente original en nuestro panorama literario.
“Rodríguez” fue incluido posteriormente en “Raza ciega”. Pretendía iniciar una serie de relatos sobre el diablo, extraídos de la transmisión oral de nuestra campaña.

Caracterización general: Es una narración breve, de asunto ficticio que objetiva la solución de un conflicto tomado cerca de su desenlace.
El cuento refiere al encuentro de un paisano con un diablo que, después de intentar infructuosamente incitarlo al deseo de posesión con ofertas seductoras, o de impresionarlo al menos con las demostraciones del poder taumatúrgico que despliega, pierde la compostura y, evidenciando la desesperación del fracaso, estalla en un insulto vulgar.
Este es el asunto, que plantea el enigma del fracaso del diablo frente a un oponente presumiblemente desconocedor de estrategias artificiosas compatibles con el arsenal de seducciones satánicas.
De ello resulta un problema: debemos interpretar por qué puede más el hombre simple que el que transporta un equipaje de tentaciones probadas en la experiencia de haber hecho caer antes a muchos candidatos desprevenidos.

Tema: El tema principal es el enfrentamiento de dos fuerzas antagónicas: la fuerza del mal, representada por el diablo, y la fuerza del bien, encarnada por Rodríguez, un hombre simple de campaña cuya dimensión humana lo vuelve universal.

Título: Epónimo. El título del cuento hace referencia al protagonista humano. Es un nombre común a tantos uruguayos. Es una forma de destacar el carácter genérico del personaje central. Rodríguez es como “Juan Pérez”, uno que no se diferencia en nada de los otros habitantes del campo; alguien sin pautas extraordinarias que podría ser López o Gómez; un hombre más, uno más. Priva al personaje de individualidad.
Frente a un ser sobrenatural no cabe más que anteponer un ser bien natural, ordinario, fiel representante de la limitada pero por momentos grande humanidad.

Estructura interna: Se divide en tres momentos:

1) Situación inicial, ubicación de tiempo, de lugar, presentación de los personajes y planteo del encuentro.
2) Las ofertas del desconocido a Rodríguez.
3) Prodigios. Muestra de poder y desenlace.


Primer momento: Situación inicial.

“Como aquella luna había puesto todo igual, igual que de día, ya desde el medio del Paso, con el agua al estribo, lo vio Rodríguez hecho estatua entre los sauces de la barranca opuesta.”
El cuento comienza con una oración que atrapa de inmediato nuestro interés.
La acción transcurre en un mundo irreal. Es de noche y de día, a la vez, por la luz. La luna ilumina todo con tal intensidad que lo vuelve fantástico. La luna y la noche constituyen elementos del paisajista romántico que hay en Espínola. Lo primero crea un maravilloso cuadro, una naturaleza real y espectral, simultáneamente. El ambiente es el propicio para el encuentro, ambiente común en historias de aventuras siniestras o fantásticas.
La ubicación de Rodríguez y el otro, ese desnivel topográfico en que están situados anticiparía simbólicamente la diferencia de códigos y de mundos, el mundo real y el sobrenatural. Las ubicaciones temporales y espaciales son vagas, indeterminadas. Sólo sabemos que es de noche en algún paso de nuestra campaña, nada más. La repetición del vocablo “igual” (anáfora) torna la narración casi coloquial, como en confianza.
Todavía no sabemos que vio Rodríguez pero ya conocemos que está inmóvil (“hecho estatua”, metáfora popular). El suspenso crece.
La expresión “Ya en el medio del Paso”, nos da la sensación de agarrar el cuento empezado, otorga dinamismo al relato, es una bisagra entre un antes y un después.
La sintaxis es la coloquial, expresiva de un deseo de narrar espontáneamente. Este lenguaje tan familiar nos quiere dar proximidad al cuento.

“Sin dejar de avanzar, bajo el poncho la mano en la pistola por cualquier evento, él le fue observando la negra cabalgadura, el respectivo poncho más que colorado. Al pisar tierra firme e iniciar el trote, el otro, que desplegó una sonrisa, taloneó, se puso también en movimiento... y se le apareó.

Vemos que Rodríguez es un ser despierto, alerta, que no se distrae. Con las precauciones del protagonista (“la mano en la pistola”) crece la tensión, así como con la primera imagen del otro: caballo negro (maldad y muerte) y “poncho más que colorado” (fuego), indicios ambos de su condición infernal. A través de los ojos de Rodríguez se nos dan ahora otros rasgos del otro. La cabalgadura negra, es sumamente significativa e impresionante a esa hora y viste poncho colorado.
La desconfianza de Rodríguez no le impide avanzar y el desconocido se le acerca. Todavía no lo reconocemos como tal, pero el diablo debe buscar al hombre para perderlo. El relato oscilará entre la tranquila indiferencia de Rodríguez, casi pasividad y la continua actividad, ascendente del diablo. Veremos a lo largo del cuento una constante antítesis entre ambas actitudes. Uno va a buscar y el otro no contesta; uno actúa y el otro deja de hacer. Uno de los papeles se invierte: el “hecho estatua” se moverá hasta la desesperación; el que venía cabalgando seguirá haciéndolo al mismo ritmo.
La sonrisa que despliega el otro sugiere que se siente dueño de la situación, de quién por fin, halló su presa. La sonrisa constituye el momento clave en el que el diablo se pone en su papel.
La pausa previa a “y se le apareó” subraya la sorpresa de Rodríguez ante lo inesperado de esa acción amistosa, en medio de un contexto que hacía temer todo lo contrario. Pero a pesar de que se le aparea físicamente, no logrará hacerlo espiritualmente.

Desmirriado era el desconocido y muy, muy alto. La barba aguda, renegrida. A los costados de la cara, retorcidos esmeradísimamente, largos mostachos le sobresalían.
A Rodríguez le chocó aquel no darse cuenta el hombre de que, con lo flaco que estaba y lo entecado del semblante, tamaña atención a los bigotes no le sentaba.

La descripción, con rasgos grafopéyicos atiende a lo esencial. Ahora sí, por la barba negra y los mostachos retorcidos, descubrimos al diablo. Pero es imposible tenerle miedo a un ser ridículo, un individuo que se preocupa tanto por sus mostachos no puede ser peligroso.
De Rodríguez no hay presentación alguna. No es necesaria tampoco, ya que lo iremos conociendo a través de su conducta y sus reacciones anímicas. El diablo si se describe porque es pura apariencia.
Se repite el superlativo “muy”, recurso intensificador y coloquial. Persigue también una finalidad musical, que veremos luego también con las expresiones: “por eso”, “alégrate”, “¿te gusta?”, “siempre” y “blanca”. La narración cobra un peculiar ritmo.

-¿Va para aquellos lados, mozo?- le llegó con melosidad.
Con el agregado de semejante acento, no precisó más Rodríguez para retirar la mano de la culata. Y ya sin el menor interés por saber quien era el importuno, lo dejó, no más, formarle yunta y siguió su avance a través de la gran claridad, la vista entre las orejas de su zaino, fija.”


La tensión se acaba por el tono meloso de su voz, que lo descalifica como posible peligro para Rodríguez. El lector se distiende ya cuando Rodríguez retira “la mano de la culata”
Rodríguez se siente muy tranquilo, ya no representa un peligro para él. Su actitud está apegada a la realidad, sigue su camino, sigue cabalgando indiferentemente, con la mirada fija, “entre las orejas de su zaino”, seguro de sí mismo.

-¡Lo que son las cosas, parece mentira!...¡Te ví caer al paso, mirá... y simpaticé en seguida! Le clavó el ojo a Rodríguez, incomodado por el tuteo, al tiempo que el interlocutor le lanzaba, también al sesgo, una mirada que era un cuchillo de punta, pero que se contrajo al hallar la del otro y, de golpe, quedó cual la del cordero.”

El diablo insiste en querer agradar a Rodríguez. La expresión “le clavó un ojo” es sumamente expresiva del campo. Otra metáfora, “cuchillo de punta” referida a los ojos del diablo. Hay un juego de miradas expresivas y sugerentes.
A partir de aquí se inicia el duelo entre los avances verbales del demonio y el mutismo del paisano, molesto por esa distracción innecesaria, que pretende sacarlo de sí mismo, de su equilibrio interior.

Segundo momento: LAS OFERTAS:

—Por eso, por eso, por ser vos, es que me voy al grano, derecho. ¿Te gusta la mujer?... Decí, Rodríguez, ¿te gusta?
Brusco escozor le hizo componer el pecho a Rodríguez, mas se quedó sin respuesta el indiscreto. Y como la desazón le removió su fastidio, Rodríguez volvió a carraspear, esta vez con mayor dureza. Tanto que, inclinándose a un lado del zaino, escupió.

El diablo realiza la primera oferta al hombre, y se trata de la mujer. No se trata de la mujer amada sino la que se gusta, “la mujer de tus deseos”. Es la fuente de lujuria, una incitación al pecado que Rodríguez descarta con un silencio.
El escozor proviene del descarado tratamiento de un tema íntimo y de descubrir que el otro conoce su nombre sin habérselo dicho. La escupida es signo de desprecio. La confianza le molesta mucho a su acompañante silencioso.
Ese trayecto que recorren ambos, significa un tramo en la vida del hombre donde éste se ve sometido a diversas pruebas. Si es puro corazón, las sorteará y continuará con la vista fija en algo trascendente que lo espera adelante, su objetivo. Todos tenemos un diablo esperándonos en un “paso”, en una etapa de nuestra existencia.

—Alégrate, alégrate mucho, Rodríguez —seguía el ofertante mientras, en el mejor de los mundos, se atusaba, sin tocarse la cara, una guía del bigote. —Te puedo poner a tus pies a la mujer de tus deseos. ¿Te gusta el oro?. . . Agénciate latas, Rodríguez, y botijos, y te los lleno toditos. ¿Te gusta el poder, que también es lindo? Al momento, sin apearte del zaino, quedarás hecho comisario o jefe político o coronel. General, no, Rodríguez, porque esos puestos los tengo reservados. Pero de ahí para abajo... no tenés más que elegir.
Muy fastidiado por el parloteo, seguía mudo, siempre, siempre sosteniendo la mirada hacia adelante, Rodríguez.

Se completa así la trilogía de ofertas. Ahora se trata de la ambición y el poder, pecados bíblicos. La ironía se vuelve comicidad y hasta hace una crítica cuando se refiere a la máxima jerarquía militar. Pertenecer a esa categoría es pecar inevitablemente, parece querer decir Espínola
Las tres ofertas se presentan en orden ascendente respecto a las jerarquías del mal.
Rodríguez habla poco y nada, mejor dicho, nada y poco.
Pero ese carácter callado de Rodríguez llega al colmo a continuación:

—Mirá, vos no precisás más que abrir la boca…
—¡Pucha que tiene poderes, usted —fue a decir Rodríguez; pero se contuvo para ver si, a silencio, aburría al cargoso.
Este, que un momento aguardó tan siquiera una palabra, sintióse invadido como por el estupor. Se acariciaba la barba; de reojo miró dos o tres veces al otro... Después, su cabeza se abatió sobre el pecho, pensando con intensidad. Y pareció que se le había tapado la boca.
Asimismo bajo la ancha blancura, ¡qué silencio, ahora, al paso de los jinetes y de sus sombras tan nítidas! De golpe pareció que todo lo capaz de turbarlo había fugado lejos, cada cual con su ruido.

El silencio y la blancura se apoderan de esta escena. Retorna esa atmósfera de impalpable silencio del comienzo. La “ancha blancura” es una proyección del alma grande y luminosa de Rodríguez.

A las cuadras, la mano de Rodríguez asomó por el costado del poncho con tabaquera y con chala. Sin abandonar el trote se puso a liar.
Entonces, en brusca resolución, el de los bigotes rozó con la espuela a su oscuro, que casi se dio contra unos espinillos. Separado un poco así, pero manteniendo la marcha a fin de no quedarse atrás, fue que dijo:

La calma de Rodríguez es una cachetada para su acompañante. El hecho de que casi se dé contra unos espinillos pauta su nerviosismo indisimulable, su descontrol.

Tercer momento: Los prodigios.

Es el momento de tensión máxima.
Consiste en cinco pruebas. Ahora Rodríguez debe reconocer el poder del diablo y asustarse o asombrarse ante el ejercicio de sus habilidades.
A la conversión de su “negro viejo” en “tordillo blanco como leche” sigue la transformación de una rama de tala en víbora; de su dedo pulgar en encendedor; de su cabalgadura en toro cimarrón y luego en bagre. Ninguna de estas pruebas logra inmutar a Rodríguez. Al toro cimarrón solo le teme por el daño que pueda causarle a su zaino, no por él mismo.
Algunas preguntas formuladas por el diablo son importantes:
“-¿Dudás, Rodríguez?”- lanzada antes de la primera prueba. Al parecer, inocente, pero alude a algo más profundo. Lo podríamos sustituir por ¿Dudás de mis poderes?. Otra interrogación esencial, después de la llamita en el pulgar: “-¿Y?...¿Qué me decís ahora?”
Después de los prodigios, la palabra de Rodríguez adquiere una gran importancia.
La respuesta del “hombre cualquiera” no puede ser más exacta, prudente y natural. “-Esas son pruebas”. Son pruebas como pueden ser las del circo, acrobacias. Pero en un sentido profundo, son pruebas que debe pasar el hombre, donde deben elegir el bien o el mal. Rodríguez sale del paso con exactitud y precisión. Es la primera vez que habla y sintetiza todo lo ocurrido hasta el momento. Sólo con tres palabras.
Resulta singular que el diablo nunca sea nombrado directamente. El narrador prefiere eufemismos que caracterizan, sugieren, o muestran al ser sobrenatural desde la óptica de Rodríguez. “el otro”, “el desconocido”, “el hombre”, “el importuno”, “el interlocutor”, “el indiscreto”, “el ofertante”, “el cargoso”, “el de los bigotes”, “el forastero”, “el acompañante”, “el pegajoso”, “el jinete del oscuro”, “el seductor”. Se bordea al personaje infernal sin denominarlo.
Mientras Rodríguez se mantiene imperturbable, seguro de sus convicciones y su ausencia de vanidad, el estado de ánimo del diablo evoluciona. Pasa de una sonriente superioridad a un sentimiento de estupor, de éste a un abatimiento pensativo y finalmente a una frenética actividad.
La primera respuesta de Rodríguez fue “un baldazo de agua fría” para él, y luego queda con “la mente hecha un volcán”. Estas metáforas son muy populares y expresivas. Muestran claramente el proceso interior del personaje. Además preparan su estallido final.
“¿Eso? Mágica, eso”. La adjetivación del sustantivo “magia”; el error gramatical aumentan la fuerza de la expresión. Hay una intención despectiva Le pone fin a la magia.
Rodríguez constata, no se deslumbra ni vende su alma. Ha ganado la partida. Y ante la seguridad inconmovible de Rodríguez, la respuesta rencorosa cae como una pera madura; por necesidad. “-¡Te vas a la puta que te parió!”
Apenas choca el insulto. El contexto lo justifica plenamente. Al salirse de tono, el diablo reconoce la derrota. Tan contenido antes, tan aguantador después explota como un ser humano. El insulto es una verdadera confesión de impotencia.


“Y mientras el zainito —hasta donde no llegó la exclamación por haber surgido entre un ahogo— seguía muy campante bajo la blanca, tan blanca luna tomando distancia, el otra vez oscuro, al sentir enterrársele las espuelas, giró en dos patas enseñando los dientes, para volver a apostar a su jinete entre los sauces del paso.”

Las cabalgaduras se identifican con rasgos de sus amos. El humilde zainito sigue su ruta sin sobresaltos, tranquilo. El oscuro, en cambio, muestra sus dientes, lleno de rabia.
Este final otorga una estructura cíclica al cuento. Vuelve a aparecer la luna y vuelve el jinete al Paso, como en la situación inicial.
Tiene un final abierto, capaz de recibir continuaciones.

jueves, 19 de mayo de 2016

literatura " la siesta del martes" Gabriel García Márquez

"La siesta del martes", de García Márquez

Gabriel García Márquez (Aracataca, Colombia, 6 de marzo de 1927) es un escritor bien conocido. Novelista, cuentista y periodista, su obra se considera representativa del realismo mágico y del boom literario latinoamericano. Su novela más célebre es "Cien años de soledad" (1967) ambientada en la aldea imaginaria de Macondo, referenciada geográficamente a la población donde él ha nacido (Aracataca), ciudad y mundo ficticio con el que el lector encuentra en varios de sus relatos como en “La siesta del martes” (1962) que forma parte de las narraciones agrupadas bajo el título de “Los funerales de Mamá Grande” (1962).

Recibió el Premio Nobel en 1982 “porque sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real se combinan en un mundo ricamente compuesto de imaginación, reflejan la vida y los conflictos de un continente.” A lo largo de los últimos treinta años ha recibido, además, multitud de galardones, nominaciones y reconocimientos internacionales. Lleva publicados cerca de medio centenar de novelas, y decenas de cuentos, aparte de ensayos, obras teatrales y guiones cinematográficos.

Ha desarrollado un estilo peculiar sugestionado por chismes y leyendas que le contaba su abuela en la infancia, del mismo modo que muchos relatos suyos están inspirados en episodios de niñez, fabulados por su niñera o vividos por familiares. No es raro encontrar que sus personajes estén inspirados por figuras y recuerdos de sus familiares más cercanos, como padres o abuelos (“…No hay en mis novelas ni una sola línea que no esté basada en la realidad”).

“La siesta del martes”, relato breve de apenas diez páginas, es una de las narraciones cortas más reconocidas de García Márquez. Se dice (vaya usted a saber), que fue escrito a instancias de su amigo el escritor y diplomático Plinio Apuleyo Mendoza (Colombia, 1932) para participar en un concurso literario organizado por el periódico colombiano “El Nacional”. Curiosamente, en ese certamen no obtuvo ni una mención.



El relato, se inicia con la descripción de un viaje en tren, en un caluroso día, realizado por una madre envejecida a la que acompaña su hija de 12 años (que es la primera vez que viaja). Ocupan un solitario vagón sin hablar apenas entre ellas. Estaban acercándose al punto de destino. La mujer “que parecía demasiado vieja para ser su madre…”

“Tenía la serenidad escrupulosa de la gente acostumbrada a la pobreza”.

“Eran los únicos pasajeros en el escueto vagón de tercera clase […] Ambas guardaban un luto riguroso y pobre…”

Se prepararon para apearse cuando el tren comenzó a pitar, aminorando la marcha

“La mujer se secó el sudor del cuello y se limpió la grasa de la cara con los dedos… Por la ventanilla entraba un viento ardiente y seco… La niña envolvió las flores en los periódicos empapados de agua…"

–Si tienes algo que hacer hazlo ahora –dijo la mujer–. Después, aunque te estés muriendo de sed no tomes agua en ninguna parte. Sobre todo, no vayas a llorar.

La madre, autoritaria, daba órdenes breves, concisas, algunas de alcance: “...no tomes agua de ninguna parte. Y sobre todo no vayas a llorar” (Por qué? ¿Qué es lo que pasa y aún desconocemos?).

“…No había nadie en la estación […] Eran casi las dos. A esa hora, agobiado por el sopor el pueblo hacía la siesta. Los almacenes, las oficinas públicas, la escuela municipal, se cerraban desde las once y no volvían a abrirse hasta un poco antes de las cuatro, cuando pasaba el tren de regreso.”

El motivo del viaje –se nos revela–, era llevar un ramo de flores a la sepultura del hijo de la mujer y hermano de la niña, que había muerto unos días antes en Macondo. Cuando llegaron al pueblo fueron directamente a la casa parroquial. Recorrieron sus calles vacías abrasadas por el sol, para recoger las llaves del cementerio que estaban custodiadas por el cura.

Punto de vista. Narrador

El narrador, en tercera persona, cuenta lo sucedido cronológicamente, salvo el flash-back de la muerte del hijo de la mujer, que lo evoca cuando madre e hija están rellenando el impreso para la visita al cementerio.

–¿Qué tumba van a visitar?- preguntó el cura
– La de Carlos Centeno –dijo la mujer
–¿Quién?
–Carlos Centeno –repitió la mujer

El padre siguió sin entender

–Es el ladrón que mataron aquí la semana pasada. Yo soy su madre.

El narrador recostruye el suceso

Todo había empezado el lunes de la semana anterior, a las tres de la madrugada y a pocas cuadras de allí. La señora Rebeca, una viuda solitaria que vivía en una casa llena de cachivaches, sintió a través del rumor de la llovizna que alguien trataba de forzar desde afuera la puerta de la calle. Se levantó, buscó a tientas en el ropero un revolver arcaico que nadie había disparado desde los tiempos del coronel Aureliano Buendía…


Con el revólver en la mano la aterrorizada señora, a obscuras, se dirigió a la puerta y, sin abrir, apretó el gatillo apuntando a la cerradura. El hombre que apareció de madrugada caído en la acera delante de su puerta, con la nariz destrozada, era un desconocido.

–De manera que se llamaba Carlos Centeno –murmuró el padre cuando acabó de escribir

La mujer contestó cuando acabó de firmar

–Era un hombre muy bueno.

Luego, madre e hija se aprestaron a salir a pesar de los consejos del cura y de que ya el pueblo entero, conocedor de la visita, acechaba en las calles, a la sombra, en las ventanas. Con las llaves del cementerio en su poder, no quisieron esperar ni utilizar la puerta de atrás, ni aceptaron la sombrilla ofrecida.

–Gracias –replicó la mujer–. Así vamos bien.

Tomó a la niña de la mano y salió a la calle.

Espacio. Atmósfera

Los escenarios donde transcurre la acción determinan una atmósfera opresiva, de pobreza; densa, sofocante como el calor del mediodía. El vagón del tren, “se detuvo diez minutos en una estación sin pueblo, para abastecerse de agua”, el paisaje, el pueblo triste, el calor, sus calles solitarias, la siesta, la casa del cura, la gente esperando su aparición…

Título

El título del cuento, está lejos de sugerir el crudo contenido de esta pequeña historia. “La siesta del martes” ofrece el inclemente contraste de dos pequeños universos. Uno que sufre, que pasa calamidades extremas, que sabe de la desesperanza y otro que duerme y a la vez vigila cruelmente la rutina, alimentándose de los exiguos incidentes domésticos y de las desgracias ajenas, con la malsana curiosidad de los lugares aislados. Justo para hacer aflorar la humilde entereza de las dos protagonistas.

Estilo

García Márquez, uno de los creadores del “realismo mágico”, muestra lo irreal (mágico) y extraño como algo cotidiano. Su intención no es la de despertar emociones sino más bien expresarlas directamente ante una realidad inevitable. (Es el caso de la actitud y decisión de que hace gala la madre, por ejemplo). El lenguaje utilizado en este cuento es preciso, sencillo, donde nada falta ni sobra. Realista, verosímil, de musical sonoridad

“...el aire se hizo húmedo y no se volvió a sentir la brisa del mar”...

“Al otro lado del pueblo, en una llanura cuarteada por la aridez, terminaban las plantaciones”.

O la crudeza y sobrio realismo de frases como:

“La angosta sala de espera era pobre, ordenada y limpia”

“La niña se desabotonó la trabilla del zapato izquierdo, se descalzó el talón y lo apoyó en el contrafuerte. Hizo lo mismo con el derecho”

Personajes

Quedan dibujados de una breve pincelada, quizá de forma más acentuada, la madre a través de su fisonomía:

“La mujer parecía demasiado vieja para ser su madre (de la niña), a causa de las venas azules en los párpados y del cuerpo pequeño, blando y sin formas en un traje cortado como una sotana..”

Y mediante su lenguaje seco, imperativo de “una tenacidad reposada”. Hay que destacar, como en casi toda la obra literaria de G. Márquez, la fortaleza anímica con que dota a muchos de sus personajes femeninos, virtud que aquí, sin duda, resulta el eje principal del relato.

Estructura

Es la clásica: planteamiento (o preámbulo: el viaje, la llegada al pueblo), nudo, entrevista con el cura (la tensión de las dificultades para visitar el cementerio) y desenlace, (la inquebrantable decisión de la madre, que rechaza hasta la sombrilla: “Así vamos bien. Tomó a la niña y salió a la calle)

Ritmo

El ritmo es pausado, pero tenso. En todo el relato existe cierto suspense. Una mujer y la niña, viajando en aquél tren, clamorosamente solas, que comen modestamente en el vagón de lo que llevan preparado y que cuidan un ramo de flores envuelto en papel de periódico. La tensión, presente en toda la historia, se acrecienta incluso cuando conocemos el destino de las viajeras porque, bien dosificada, se reaviva al hilo de las objeciones y sugerencias del cura que chocan con la indómita decisión y presencia de ánimo de la mujer.

Contenido.- Fondo

Soledad, fatalismo, pobreza. El boxeo que practicaba el muerto para sacar adelante a la familia: tres días en cama después de cada combate. “Se tuvo que sacar todos los dientes”, dijo su hermana. Consejos de la madre: que nunca robara a quien lo necesitara para comer, y él hacía caso.

Mantuvo su compromiso. Era un robo fácil. Una viuda. Resultó que tenía un viejo revólver con el que disparó a ciegas. Fue el miedo de aquella mujer. La mala suerte (de él). La pobreza. Tenía que ser.